He llegado, son casi las 10:30 p. m. En Reims, Francia, estoy bastante nervioso por lo que pueda suceder, un sentimiento de nostalgia invade mi cuerpo, me siento triste, por ahora solo el piano es quien puede darme consuelo lo he desempolvado y luce como la última vez que lo miré, mi viejo amigo siempre esperando a que volviera...
Si pudiese regresar y congelar el tiempo, lo regresaría a aquel momento y lo congelaría por un indefinido tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario