lunes, enero 17

Una Mirada A Tu Interior


Pasa el tiempo y sin darme cuenta continuo viendo el mismo espacio en esa vieja pared mientras mi mente trabaja al ritmo de las notas de una dulce melodía, sigue transcurriendo el tiempo, recuerdos invaden mi mente llenando cada espacio en ella, fijo la mirada en las letras de un viejo cartel mientras cientos de imágenes congelan mis pensamientos dejando salir palabras y oraciones que poco a poco se organizan y dan sentido a un texto involuntario creado inconscientemente tras escuchar el armonioso recitar de un viejo piano, arrumbado en el interior de una antigua casa abandonada donde el polvo y las telarañas se han expandido por doquier.

No se que hago aquí, no se como llegué aquí, mucho menos se la hora ni en que fecha estoy.
Recuerdo que lo ultimo que hice fue recostarme en mi habitación después de beber un vaso de leche y despedirme de mis seres queridos, claro, iba a dormir, es lo ultimo que recuerdo haber hecho antes de perderme en este lugar.
Desperté hace un tiempo con el sonido de aquel piano que interpreta a la perfección cada sonido dictado al compás de una melodía sin final, pero no hay nadie que ejecute aquel increíble instrumento.

Por alguna razón no siento temor alguno, por momentos fijo la mirada en objetos cubiertos de polvo que pareciera reconozco o se me hacen familiares, todo es tan extraño, todo es increíble y me siento mas interesado en permanecer aquí, que preocupado por intentar salir, continuo recorriendo con la mirada cada espacio sin perder detalle de alguno hasta que mis ojos se detienen otra vez en un viejo papel tirado en el piso entre varios libros, mi curiosidad me sugiere acercarme a leerlo, pero una sensación fría recorre mi cuerpo seguido de una silenciosa voz susurrándome al oído "a que no te atreves", esto estimula mi curiosidad y sin pensarlo me acerco a recogerlo, tomo el papel en mis manos y para mi sorpresa esta en blanco, desanimado lo arrugo en forma de bola y lo arrojo hacia otra parte, mientras observo como recorre el aire antes de caer en una antigua silla, continuo mirando de lado a lado cuando aquella voz vuelve a estremecer mis oídos, pronunciando "¿Te has fijado bien en él para arrojarlo de esa manera?".

En ese momento regreso la mirada a la silla y vuelve a intervenir diciendo "observa y no mires, las cosas son mas de lo que parecen" camino hacia la silla y tomo nuevamente el papel abriéndolo poco a poco para intentar observarlo una vez mas, aunque en el interior se que solo veré lo mismo, un espacio en blanco, y es así, pero mi mirada se pierde en aquel espacio en blanco y poco a poco distingo una oración que dice, "Una mirada a tu interior".

Tras leer aquella oración mi cuerpo es invadido por una sensación fría que estremece todo mi ser, envolviéndome en nervios y temor mientras con la mirada desesperado busco la salida de este lugar, pero de pronto una brillante e intensa luz aparece frente a mi, iluminando poco a poco hasta cubrir cada espacio, hasta que mis ojos pueden percibir todo el lugar en un tono blanco, tan brillante que mirarlo fijamente podría dañar la vista, intento acostumbrar mis ojos a el intenso brillo y cuando estoy apunto de lograrlo aquella luz da un seco apagón pasando todo al intenso negro de la oscuridad cuando de pronto escucho una voz que dice, "Ya levántate dormilón".

Todo fue un misterioso sueño que me hace pensar en mi, en mi interior, todo simbolizado en un extraño pero valioso sueño, que representa mi esencia, todo se mezcla en mi cabeza pero llego a la conclusión de que el lugar era yo, por ello me era familiar, los muebles que habían allí son cada cosa conclusa que termine, llena de polvo de tanto tiempo de olvidar el trabajo y dedicación que puse en ello, las telarañas simbolizaban redes que sostenían aquellos recuerdos, la dulce melodía que interpretaba ese piano viejo y arrumbado era mi corazón marcando su compás al ritmo de mis sentimientos, pero esa silenciosa voz que susurraba palabras sabias en mi oído no era mas que yo mismo dándome cuenta de que realmente eh estado dormido por tanto tiempo hasta ser despertado por ese inolvidable destello seguido de la hermosa voz de mi madre.